domingo, 22 de noviembre de 2015

DIARIO DE TOMÁS

Hola a todos.
Me he animado a reabrir este blog para subir un fragmento de lo que sería el diario de mi querido doctor Quesada.
¡Veamos lo que escribe Tomás en su diario!

                                  Ha sido un día muy duro. No estoy nada convencido de que el practicar sangrías para limpiar la sangre sea el mejor de los remedios.
                                  Hoy, he tenido que ver cómo un niño se moría. Juro que intenté hacer todo lo que estuvo a mi alcance por salvarle la vida. Su madre estaba destrozada. Me gritó que las sangrías habían sido lo que le habían matado.
                                Es ya de noche. Pero sé que no podré conciliar el sueño. ¿De verdad estoy siendo un buen médico? No sé qué pensar.
                               Le he escrito una carta a mi hermano. En esa carta, le expongo las dudas que pasan por mi cabeza. Me siento mejor tras haberle escrito. Pronto, recibiré su contestación.

                              Hace unas semanas que mi vida cambió. Apareció alguien en mi vida que lo ha trastocado todo. ¡Tendrías que conocerla, hermano! 

                             Doy un paseo por la Playa de Área. Veo barcas de pescadores varadas en la arena. Los campesinos ya han regresado a sus respectivos hogares. He dado un paseo por los alrededores de la casona. La familia de Carolina ya se ha acostado. Todas las luces están apagadas. ¿Estará durmiendo Carolina? ¿O estará cuidando de su prima?
                            Todo ha cambiado en mi vida desde que entró Carolina en ella. Siento cómo el agua moja mis pies desnudos. No sé cómo era antes.
                            Me siento en la arena. El mar parece confundirse con el cielo nocturno.
                            Ni una sola estrella aparece en el cielo, que está cubierto de nubes. Todos mis pensamientos se dirigen hacia Carolina. Me estoy volviendo loco. Ella me está volviendo loco. Me he convertido en un ser egoísta.
                            Mi preceptor solía decir que el amor vuelve a la gente egoísta. No ve más allá de la persona amada. Ahora, veo que tiene razón.
                             Conozco a Carolina desde hace tiempo. Pero las circunstancias han sido las que me han unido a ella.
                            Teresa era de las primas las que se dejaba ver más. Se la veía dando paseos a caballo con mucha frecuencia. Se la veía dando paseos sola por el Monte de San Fagundo. Era una figura conocida en la isla. Han sido ya varios los aldeanos que me han preguntado por ella. Hablan de su inmenso ego. De su gran orgullo...De su carácter demasiado franco...De su gran vanidad...Pero también echan de menos su risa franca y sonora.

 

                              Unos pasos que se acercan a mí hacen que me vuelta. Tengo la sensación de que estoy delirando. Veo cómo Carolina se acerca a mí.
                             Camina descalza y su rostro se ilumina con una sonrisa cuando me ve.
                            Me quedo sin habla, como siempre me pasa cada vez que me encuentro con su adorable rostro.
-Sabía que te encontraría aquí-me dice.
                            Su cabello rubio está suelto y cae como un manto por su espalda. Me pierdo en su mirada. En sus ojos...
-¿No te alegras de verme?-me pregunta.
                           Mi respuesta consiste en abrazarla. En besarla con fervor.
                            Pienso en Carolina. Todo mi cuerpo depende de ella. Mi corazón...Mi mente...Mi alma...
                           Todo mi ser le pertenece a esta criatura angelical.
                            La beso en la punta de la nariz. La beso en las mejillas. La beso en la barbilla. Mis labios se apoderan con pasión de sus labios. Nos besamos durante un largo rato con pasión. Nos besamos una y otra vez.

lunes, 14 de septiembre de 2015

GATO TOCANDO EL PIANO

Hola a todos.
Hace unos años, este vídeo se convirtió en uno de los vídeos virales más populares de Youtube.
En él, se nos mostraba a un gato tocando una singular melodía al piano.
Os dejo con él para que lo recordéis con ternura y con simpatía. Es el recuerdo que se conserva de este vídeo.


domingo, 13 de septiembre de 2015

"SHOUT IT OUT LOUD", DE KISS

Hola a todos.
Aquí os traigo una nueva canción del mítico grupo Kiss. 
De acuerdo...La canción tiene la friolera de treinta y nueve años. Al igual que Detroit Rock City, esta canción pertenece a su disco Destroyer, de 1976.
Está compuesta desde la perspectiva de un adolescente de aquel tiempo (y de nuestro tiempo también) y habla sobre divertirse a tope.
Es una canción que sirve para recargas las pilas cuando uno está un poco alicaído.
Os dejo con ella.
¡Pasadlo en grande!


sábado, 12 de septiembre de 2015

MUCHA PACIENCIA

Hola a todos.
El título de la entrada lo dice todo. Porque nuestro amigo Dilbert tenía mucha, pero que mucha paciencia como para ir a trabajar todos los días a aquel manicomio que era su oficina.
Aquí os dejo con una frase de su tira cómica:

"Un dólar gastado en lavar el cerebro de la gente es más productivo que un dólar gastado en mejorar el producto."

 Éste es Howard, compañero de trabajo de Dilbert, Alice, Wally y Asok. Grita tanto cuando habla que puede romper las paredes.

viernes, 11 de septiembre de 2015

"I WAS MADE FOR LOVIN YOU, BABY", DE "KISS"

Hola a todos.
Aquí os traigo una canción del mítico grupo de rock Kiss. 
La canción es del año 1979 y es un intento que hizo la banda de fusionar su habitual estilo rockero con la música disco, que estaba tan de moda en aquella época.
No sólo me gusta subir el relato que toca cuando escribo una blog novela. También me gusta subir otras cosas. Y mis otras blog novelas no van a ser una una excepción.
Aquí os dejo con I was made for lovin you, baby. Es un tema pegadizo. Invita a bailar y a sentir con él.
¡Espero que disfrutéis con esta canción tan marchosa y tan rockera a la vez!


domingo, 30 de agosto de 2015

DIARIO DE CAROLINA

Hola a todos.
Aquí os dejo una anotación del diario de Carolina.
Veamos qué pasa por la mente de nuestra protagonista.

                                    Esta tarde, por primera vez en mucho tiempo, me he quedado mirando mi imagen reflejada en el espejo del tocador de mi habitación.
                                    Llevo mi cabello rubio recogido en un moño. El vestido que llevo puesto está limpio. Y, sin embargo, he sentido que la persona que estaba reflejada en el cristal de ese espejo no era yo. Era otra persona.
                                    ¿Cuándo me he puesto tan pálida? Tengo la sensación de ser (¡que la Virgen del Carmen me libre!) miembro de la Santa Compaña.
                                     Recuerdo que yo sonreía mucho antes. Ya no recuerdo la última vez que sonreí.
                                     ¿Desde cuándo me he convertido en esa mujer de gesto serio que estoy viendo reflejada en el espejo? ¡Yo no soy así!
                                     Me siento muy sola. Me digo a mí misma que no debo de ser egoísta. Debo de pensar que Teresa está pasando por un verdadero Infierno. Después de todo, yo sí puedo caminar y quiero ir a visitar la tumba de Martín. En estos momentos, es cuando más echo en falta al hermano que apenas conocí.
                                     Llevo puesto un vestido de color negro. Me cubro con un velo espeso del mismo color la cara.
                                    Me dirijo al cementerio. No hay casi nadie en el pequeño cementerio de la isla.
                                    Contemplo la tumba donde Martín está enterrado. Siento un nudo en la garganta.
                                    Mis padres me han contado que le encantaba cogerme en brazos y sacarme a pasear.
                                    Me llevaba con él a la playa. Nos metíamos en el bosque de eucaliptos. ¿Dónde estás ahora, Martín? Quiero ir contigo otra vez a la Fuente de San Miguel. Llamarte. Pero te llamo. Y tú no acudes a mi encuentro. ¿Por qué tuviste que morir, Martín?
                                  Caigo de rodillas ante la tumba de mi hermano, sin querer mirar la lápida de mármol que recuerda su breve paso por este mundo. Me doy cuenta de que estoy llorando.



-¡Te echo tanto de menos!-sollozo-Me digo a mí misma que debo de ser fuerte por nuestra prima Tere. ¡Tú, que estás arriba, cuida de ella! Eres un ángel, Martín. ¡No la dejes sola! Intercede ante Dios y ante la Virgen del Carmen por Tere. ¡Que pueda volver a caminar! ¡No soporto ver cómo se consume de dolor y de rabia día tras día, hermano!

lunes, 10 de agosto de 2015

DIARIO DE TERESA

Hola a todos.
Y aquí os traigo una anotación de lo que sería el diario de Teresa.
Son muchos los pensamientos que pasan por la mente de nuestra atormentada joven. ¿Queréis averiguarlos?

                                   No entiendo el porqué Carolina se ha enamorado de ese malnacido. ¡Qué tonta he sido!
                                   Yo creía que el doctor Quesada era un verdadero inútil y lo que buscaba, en realidad, era seducir a mi prima. No me atrevo a contarle nada a tía Alberta y a tío Jaime.
                                   Ellos no deben de saber nunca que mi prima ha sido la ramera del inútil que ha sido mi médico hasta ahora. ¡Porque no quiero volver a verle nunca más!
                                   Lo único que hago es llorar. Sólo quiero llorar y consumirme porque no sirvo para nada. ¡Maldigo el día en el que salí a pasear a caballo bajo la lluvia!
                                   He quemado mi traje de amazona, que era mi orgullo. Todos mis sueños de poder viajar por toda España y por todo el mundo han quedado hecho añicos. ¿Qué es lo que me queda?
-No vuelvas a ver a ese malnacido-le pido a mi prima cuando salimos a dar un paseo por el jardín-Si lo haces, se lo contaré a mis tíos. No quiero amenazarte, Carolina.
                                Siento, sobre todo, celos. ¿De verdad estoy celosa de mi prima?
                                Ella está viviendo todo lo que yo no puedo vivir. Está viviendo una historia de amor que a mí me está vetada vivir.
-No volveré a verle-me promete Carolina-No soy una mentirosa. Nunca falto a mis promesas.
-Eso espero-afirmo.
-Cuidaré siempre de ti y trataremos de buscar ayuda para que puedas volver a caminar.
-¡No hagas eso! Sólo quédate conmigo.
                            Estoy siendo egoísta. De pronto, el cielo se oscurece.
                            Empiezo a temblar con violencia. El ver el cielo cubierto de nubes me recuerda al día del accidente. Estaba lloviendo con fuerza. ¡No quiero que llueva!
                             Rompo a llorar de desesperación. ¿Por qué tiene que llover tanto en esta isla? ¿Por qué tuve que salir a pasear a caballo aquella funesta tarde? ¿Por qué no le hice caso a Carolina? Son muchas preguntas que nunca tendrán respuesta.
-Será mejor que nos metamos dentro-me propone Carolina.
                           Eso es lo que hacemos.
                          Mi prima se lamenta de que no podremos ir a la Fuente de San Miguel.
                          Yo no quiero que ningún vecino me vea en silla de ruedas. Quiero quedarme eternamente encerrada aquí dentro. En la casona...
                            Será mi tumba.
-Pensaba que os ibais a mojar-comenta mi tía Alberta cuando entramos en el salón-Ya ha empezado a llover. ¿Lo escucháis? ¡Cielo Santo! ¡Parece que va a haber hasta rayos!
                            Un criado me levanta de la silla de ruedas y me sienta en un sillón.
-Te puedo leer algo en voz alta-me sugiere Carolina-¿Qué te gustaría que te leyera? Hay buenos libros en la biblioteca de papá.
-¡No me leas nada!-le pido.
                          No me mira con odio. Hay una profunda resignación en su mirada. Veo dolor en sus ojos. Está sufriendo como yo estoy sufriendo.
                           Pero ni siquiera eso me reconforta.